Sustentabilidad de la Zona Costera

GarzaMéxico cuenta con más de 11,122 kilómetros de costa, 231,813 km2 de mar territorial y cerca de 3,149,920 km2 de zona económica exclusiva, lo cual corresponde a casi un 50% más con respecto a la extensión territorial continental (datos Semarnat). Sin embargo, es un país desarrollado en los altiplanos.  Su economía, sus recursos, su cultura están estrechamente ligados con las tierras y los ecosistemas interiores.  No hay ningún punto del territorio alejado más de 500 km. de la costa, sin embargo esta geografía no se ha transformado en una red de percepciones, de comunicación y de interacción.

El desarrollo de la zona costera se ha venido dando de manera intensiva en algunas regiones en las últimas dos décadas, enfocado a los desarrollos turísticos y a los puertos, y en algunos casos a la producción y generación de energía.  Han surgido fuentes de trabajo pero también han expulsado a las poblaciones locales,  y muchos de estos desarrollos han traído una degradación del medio ambiente.  Por otro lado, la gran mayoría  de los municipios costeros no tienen una perspectiva costera.  Viven de las actividades primarias, fundamentalmente de la ganadería y la agricultura.  En ningún caso hay una integración de la zona costera y sus ecosistemas como sustento y base de un desarrollo sustentable.

La costa es un dominio geológico, ecológico,  biológico y socioeconómico único, de gran importancia para numerosas formas de vida incluyendo al hombre. Representa una zona de gran fragilidad y es la región más dinámica y cambiante de la tierra.  Constituye el único espacio en el que se da una interfase dinámica entre cuatro grandes sistemas: la atmósfera, el océano, el agua dulce y la tierra, cada uno con su propio funcionamiento.  Por ello la zona costera es sumamente dinámica, tiene que ser capaz de responder y mantenerse ante los cambios y presiones ejercidos por el funcionamiento propio de estos cuatro sistemas, y está formada por miríadas de subsistemas interconectados, desde terrestres (pastizales y selvas sobre planicies y sobre dunas costeras, pioneras de playas, vegetación de acantilados), hasta dulceacuícolas (lagos de agua dulce, zonas bajas de ríos) y marinos (zonas intermareales, fondos arenosos, planicies de pastos marinos, arrecifes), así como aquellos que representan verdaderas transiciones (humedales de agua dulce, manglares, marismas), todos ellos con funciones que no pueden ser duplicadas en ningún otro ecosistema.  Las interconexiones críticas tanto físicas como ecológicas –al interior de una cuenca entre los escurrimientos, humedales de agua dulce, manglares y lagunas, playas y dunas y el mar- surgen en los parteaguas, se extienden a lo largo de la llanura costera hasta abarcar la plataforma continental. 

En estas páginas queremos presentar nuestra visión de la zona costera y describir brevemente los trabajos que hemos venido realizando para sentar las bases para un desarrollo costero sustentable de la costa veracruzana.

Por un lado se describe el proyecto “Plan de Manejo Comunitario La Mancha-El Llano”. Los 10 años de experiencia de este trabajo dieron lugar a una segunda etapa denominada “Costa Sustentable”. Ambos proyectos tienen un fuerte componente reinvestigación sobre ecosistemas costeros, con énfasis en humedales y dunas, además de un trabajo comunitario de manejo de recursos y desarrollo sustentable. En ambos se parte del trabajo en áreas protegidas, donde se han podido realizar experimentos y observaciones, que posteriormente son extrapoladas hacia el exterior de la reserva, bajo condiciones de uso del suelo y de manejo comunitario de los recursos. Estas dos esferas de trabajo están vinculadas y constituyen hoy en día nuestra realidad, en la cual se deben dar los esfuerzos de conservación.